Una de las polémicas conclusiones del estudio es que quienes tienen un alto coeficiente intelectual dejaron de utilizar el Internet Explorer 6 y se “mudaron” a otros navegadores como Firefox (Mozilla), Chrome (Google) u Ópera (Ópera).
Desde la consultora aseguran que el hecho de que los usuarios del Explorer se nieguen a abandonarlo por mejores navegadores está relacionado con una dificultad para aceptar el cambio y las actualizaciones.
A pesar de la explicación, los fanáticos de Explorer pusieron el grito en el cielo. Y enviaron a la empresa decenas de mails con insultos y agresiones.
